En general
se suele llamar Autoestima a una actitud o a una emoción
que tenemos frente a nosotros mismos. En realidad, técnicamente,
la Autoestima es una respuesta emocional particular al hecho de
realizar un juicio de valor sobre todo lo que consideramos nuestra
persona. Se refiere al grado de valor que nos asignamos. Normalmente,
se confunden los términos Autoimagen, Autoconcepto, Identidad
y Confianza en uno Mismo como si fueran todos lo mismo
y como si todos fueran sustituibles por la palabra Autoestima.
Todos estos aspectos psicológicos de la percepción
de uno mismo son tan cercanos y están tan relacionados,
que parecen funcionar y ser la misma cosa. No lo son, pero para
el propósito de éste artículo no es necesario
que expliquemos cada uno, solamente diremos que es más
correcto decir que todos estos aspectos forman una actitud ante
sí mismo y es por eso que en nuestro sistema de cursos
nos referimos a la Actitud Ante Uno Mismo.
(En el curso que lleva este nombre se analizan a fondo estas diferencias
para aprender a desarrollar cada aspecto de uno mismo adecuadamente).
PARA
MAYOR INFORMACIÓN:


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Las
respuestas emocionales como la tristeza y el enojo (con
sus respectivas respuestas compulsivas y problemáticas,
la violencia impulsiva y la depresión) así
como muchas otras actitudes que son causa de conflicto humano
y de insatisfacción personal, son reguladas por el
nivel de Autoestima y de seguridad personal (o Autoconfianza,
como preferimos llamarle en Víam). Si me siento bien
conmigo mismo, si me siento valioso e importante, si me
siento capaz, mi manera de enfrentar todo en la vida es
mucho más madura y adecuada. No me ofendo fácilmente.
No me siento inseguro, con miedos o amenazado por los demás
o por la vida. No tengo la necesidad de quedarme en una
relación en que me humillan o maltratan por sentir
que por lo menos alguien me quiere y tengo poco miedo de
la soledad. No vivo mi trabajo como una preocupación
desproporcionada, me siento seguro de lo que puedo lograr
y a la vez no me engaño, puedo aceptar mis limitaciones
porque no me siento menos valioso por tenerlas. |
En fin, lo
que en nuestro sistema de desarrollo personal llamamos “Actitud
ante Uno Mismo” es como podemos ver, la pieza fundamental
para enfrentar y vivir las relaciones, los problemas y la existencia
en general de manera madura, productiva y sobre todo satisfactoria.
Es el factor central de la sensación de plenitud con la
propia vida.
En
realidad es posible decir que todos, absolutamente todos los conflictos
de un ser humano encuentran una buena parte de su solución
en el trabajo de Autoestima (usando el término en ese sentido
general). De la misma manera, todos los temas de desarrollo humano
o desarrollo personal o superación personal están
relacionados con el desarrollo del Autoestima, la Confianza Personal
y una sana Actitud ante Uno Mismo.
La
Actitud ante Uno Mismo (y por tanto el Autoestima) se va formando
desde los primeros meses de vida. La manera en que nuestro
ambiente nos trata y nos define, las relaciones que tenemos
de pequeños con nuestros familiares y amigos así
como el tipo de ideas y valores que recibimos en nuestra educación
de parte de todos los que nos rodean, van formando la manera
en que nos vemos a nosotros mismos y cómo nos valoramos.Obviamente
este es un proceso complejo y largo de describir, pero sobresale
el hecho de que el tipo de emociones que vivimos en nuestras
relaciones más importantes así como el tipo
de “etiquetas” que aprendemos a ponernos a nosotros mismos,
son de especial impacto en la formación y desarrollo
de nuestra Autoestima. |
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Por
ejemplo, si vivimos una relación fría o distante con
alguno o ambos de nuestros padres por lo general no desarrollamos
una sensación de importancia y valía profunda. De
la misma forma, si en nuestro ambiente hay una serie de etiquetas
que los demás nos enseñan a poner en nuestra persona,
esas descripciones y las emociones que implican quedan asociadas
a nuestra sensación de valía. Si nos consideran tontos
o feos no desarrollamos la misma sensación que si nos consideran
capaces o agradables.
La
autoestima crece o decrece de acuerdo con las situaciones de la
vida.
Es una característica que se va desarrollando y es modificable,
aunque muchos de nosotros no lo sepamos. De hecho, si tuviéramos
más educación y conocimiento al respecto nuestra vida
tendría muchas más satisfacciones. Pero esto no es
así, es más, es al contrario. La mayoría de
la gente cree que el Trabajo
de Autoestima es sólo importante para las personas
inseguras o con miedos sociales. No saben, no se dan cuenta, de
que el Trabajo de Autoestima es un camino de Desarrollo Personal
que transforma la vida. Y claro que es útil para quienes
tienen un nivel alto de inseguridad, pero es igual de importante
y de útil para todos los demás. No se diga para quienes
tienen problemas de impulsividad o problemas de pareja o dificultades
en las relaciones familiares, o problemas de adicciones por ejemplo.
El Trabajo de Autoestima o mejor dicho de Actitud ante Uno Mismo,
es indispensable para todo ser humano. Es de hecho la base del verdadero
conocimiento de quiénes somos y la vía para un desarrollo
pleno de todas nuestras potencialidades, incluida nuestra espiritualidad.
Hay
quienes creen tener una excelente autoestima y lo que en realidad
tienen es un excelente mecanismo de defensa para no sentir su baja
autoestima
(que nosotros en Víam llamamos la “Armadura de Autoestima”).
Y en lugar de ser más maduros y sentirse bien en la vida,
están más presionados por mantener firme su armadura.
Desarrollar una buena autoestima no es cosa de juego, ni tan simple
como algunas frases suelen sugerir: “es que quiérete a ti
mismo”… bueno, sí, pero cómo, no es nada más
así, por lo menos no para quien tiene una estructura de emociones
y pensamientos que no le permiten tener una buena autoestima.
En
este punto parece importante reflexionar que la mayoría de
nosotros no sabemos realmente cómo se desarrolla la Autoestima
y la seguridad personal. No sabemos cómo se logra el carisma,
la alegría y la seguridad que genera un desarrollo sano de
la Actitud ante Uno Mismo. Tan es
así que inclusive algunos cursos de desarrollo personal o
libros de autosuperación pueden llegar a generar más
frustración que beneficios en una persona. Por ejemplo cuando
te hacen sentir un mediocre y fracasado por no lograr seguir los
lineamientos que sus autores manejan (aunque esos valores y lineamientos
sean reales y buenos para los autores y los digan con buena intención,
puede ser que no apliquen y no sean adecuados para todas las personas).
Es por eso que es muy importante aprender una serie de temas sobre
la Actitud ante Uno Mismo cuando queremos crecer en Autoestima.
Es importante un programa
de trabajo de autoestima serio y comprobado.
En
el fondo, el ser humano tiene la capacidad de poseer la sensación
más plena y gratificante imaginable, nosotros le llamamos
la Emoción Central de Vida,
y en diferentes disciplinas de desarrollo tiene diferentes nombres,
pero en todas es en realidad la expresión de un crecimiento
bien llevado de esa cualidad emocional tan crucial que llamamos
Autoestima. La que implica mejores relaciones sociales y laborales
(más oportunidades de trabajo, más desarrollo económico
inclusive), mejores relaciones familiares, de pareja, más
armonía y sobre todo más plenitud en la vivencia de
uno mismo y por tanto, felicidad. En su expresión más
científica o más espiritual es un hecho que el Trabajo
de Autoestima es una de las llaves hacia la estabilidad emocional,
económica y afectiva. Es uno de los temas más ignorados
y más necesitados.
Toma
el TEST DE AUTOESTIMA